jueves, 15 de noviembre de 2012

Religión y ciencia


De Bertrand Russel

Bertrand Russel, premio Nobel de Literatura en 1950, fue uno de los prosistas más brillantes del fenecido siglo 20. Muerto a los 98 años, se dio el lujo de ser un best seller durante la mitad de esa larga vida, mucho antes de ganar el prestigiado galardón sueco. Lo que le permitió saltar desde el abstruso mundo de sus preocupaciones matemáticas y filosóficas hasta la palestra pública, fue su brillante estilo. Gracias a éste pudo comunicarse con las grandes masas, ávidas de líderes intelectuales y convertirse en una voz autorizada, en una conciencia pública de la torturada época que le tocó vivir. Russel fue el Voltaire del siglo 20: enderezó sus armas intelectuales contra la Iglesia, a la que responsabiliza de la superstición y la ignorancia que impide a las masas acceder a una nueva moral, inspirada en los adelantos científicos. Partidario del pacifismo en la segunda Guerra Mundial, así como del feminismo y el amor libre una vez terminada ésta, fue el adelantado y el profeta de estos temas que retomaría el hippismo, y que proliferarían durante la década dorada de 1960. Su prestigio como matemático y filósofo, puesto al servicio de las causas callejeras, potenció a éstas y las volvió respetables. Puesto que su obra como pensador había concluido a principios del siglo XX, junto con la de Einstein y Freud, dedicó el resto de su vida a escribir obras de divulgación, en las que estrenó su estilo incisivo y polémico, y que alcanzaron grandes tirajes. Religión y Ciencia es una de las pequeñas biblias del hombre común, que nadie debe dejar de leer, y que se encuentra a la mano en las bibliotecas públicas de Coahuila.

El amante de Lady Chaterley

De D. H. Lawrence

La revolución sexual de la década de 1960 está contenida y prefigurada en esta novela publicada en 1928, entre las dos guerras mundiales. D. H. Lawrence fue, junto con el filósofo Bertrand Russel, uno de los principales impugnadores de la moral victoriana, a la que denunciaron como opresiva de la libertad y la felicidad social. El personaje de Lady Chatterley, una mujer encarcelada en la jaula jurídica del matrimonio, vendrá a encarnar no sólo las nuevas costumbres sexuales sino también el feminismo como emancipación sexual e intelectual tanto de las mujeres como de los hombres. (Como decía Octavio Paz, cuando una mujer se libera, libera a todo el género humano). Es un personaje cinematográfico, más simpática que Scarlet O’Hara, audaz e inteligente, culta e irónica, que no habría podido interpretar Marilyn Monroe, esa actriz sensual e indefensa, demasiado corporal y sin carácter, pero sí Elizabeth Taylor, por ejemplo, sobre todo después de filmar “Quién teme a Virginia Woolf”. Como sucede con la personaje de la “Venus de las pieles” de Léopold Sader-Masoch, el inventor del masoquismo, su elegante sensualidad nada tiene de vulgar ni de mal gusto. Después de sesenta años de represión sexual en Inglaterra, correspondientes a la época victoriana y eduardiana –y que curiosamente se correspondieron con la Belle Epoque francesa, uno de los períodos más libertinos y rumbosos de la penúltima modernidad-, Lady Chatterley emerge como uno de los personajes más vigorosos y entrañables del fenecido siglo XX.

Aparato

Una autobiografía es una puesta en escena. No seré exhibicionista, en la medida de que sólo exhibiré la medianía general.
Proyecto. La memoria reconstruye un personaje junto con el mundo que lo rodeaba: el yo y su circunstancia en un pasado que ya no está detrás sino delante, como proyecto por elaborar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Enciclopedia de los herejes y las herejías

De Leonard George

Las herejías religiosas, en los tiempos actuales, se han convertido en asunto de novelas y películas de misterio y policiales, pero nada más. Ya nadie mata ni muere, como ocurría durante la Edad Media, por las tesis más o menos atrevidas que maneja un autor de bestsellers eruditos como Dan Brown. Es por ello que la presente Enciclopedia es una lectura amena y hasta apasionante en nuestros días, por la cantidad de opiniones heterodoxas y personajes excéntricos que contiene. En sus páginas podemos encontrar las raíces de iglesias respetables del día de hoy, tales como la bautista, la metodista y la mormona, que tienen en su origen intensos y hermosos mitos fundatorios, por los que brindaron sus vidas cientos y aun cientos de miles de personas. Grupos minúsculos como los menonitas, los cuáqueros o los bogomilos, tan cercanos al espíritu del Jesús histórico, deambulan por estas páginas con su dulzura, su austeridad y su celo. Porque esta Enciclopedia trata únicamente sobre las herejías en el seno del cristianismo: las correspondientes al mahometismo, al budismo o al brahmanismo son materia de tratados distintos a éste. La historia de las herejías es por sí misma una rama de la literatura fantástica y una trama alterna de la historia de la filosofía. Casi todas esas heterodoxias provienen del Viejo Testamento de los judíos y del neoplatonismo de la época helenística, las dos grandes corrientes de pensamiento que alimentaron al cristianismo primitivo. No deje de leer este bestseller en embrión.

Ensayos

De Michel de Montaigne

Los Ensayos de Montaigne constituyen, por la vastedad de sus temas, una de las primeras enciclopedias modernas. Deudor de Aulo Gelio y de Plutarco, el Caballero de la Montaña, como también se le conoce, con un mote que lo hermana con nuestro Francisco de Quevedo, es un sabio moderno, que rechaza los dogmas y aboga por la libertad de conciencia. Montaigne recupera la sabiduría de los griegos y los latinos para injertarla como una de las raíces más vivas y profundas de la cultura moderna. Sus ensayos funcionan, todavía ahora, como una vasta y profunda introducción a aquellas grandes culturas, sobre todo a su literatura y su filosofía, pero también a sus ciencias naturales y ocultas, a sus artes mecánicas, etcétera. Todo ello expuesto en una de las prosas más vigorosas y lúcidas de que se guarde testimonio, un monumento estilístico que constituye una de las bases de la literatura francesa. El nombre de Montaigne se eleva junto al de titanes como Galileo, Descartes, Miguel Ángel en la construcción de la conciencia moderna, una mentalidad emancipada del fanatismo religioso, refrescada en el océano grecolatino y abierta a las primeras emanaciones culturales del Lejano Oriente. Su lectura, aún al día de hoy, es aleccionadora y vivificante para quien se deje seducir por una prosa transparente, una sabiduría sin secta ni partido y un acento profundamente humano, que habla sin solemnidad y sin grandilocuencia a cualquier época y cultura.

Defensa propia

Recordar es interpretar, dar una versión de los hechos. De manera que la memoria no es inocente ni tiene la espontaneidad del presente. Es una facultad pro domo sua, una cronista oficiosa que olvida a sabiendas y sabe disimular, entretejer versiones, instaurar penumbras, etc. Ella es el Purgatorio donde nos curamos de nosotros mismos.